7 de enero de 2011

REBAJADAS


“¡A saber qué has hecho para que te den este puesto!”, “¡tú a mí no me miras así!”, “no te creas que vas a llegar antes que yo…” son algunas de las frases que se escuchaban hoy desde primera hora de la mañana en la cola de la apertura de las rebajas de uno de los centros de El Corte Inglés más famosos de Madrid, el de la calle Preciados.

Una mujer pelirroja, alta y atractiva despertaba la furia y los ataques de otra algo más mayor que le reprochaba haberle usurpado el puesto de trabajo con unas supuestas “malas artes”: la reyerta estaba servida.

El público allí reunido enseguida fue introduciéndose en la trama e incluso intervenía: “¡Madre mía!”, decía la señora del abrigo morado, “déjala, no merece la pena”, aconsejaba la que estaba una fila más atrás.

Era inevitable y muchos lo veían venir: cuando se abrieron las puertas ambas mujeres se precipitaron al interior de la tienda y se enzarzaron en una pelea que conmocionó a las pobres señoras que iban tan tranquilas a comprar su albornoz, al personal de seguridad que intentaba tranquilizarlas y a los periodistas que habían ido a cubrir la noticia sin esperar encontrar nada más interesante que la misma señora que sale todos los años la primera.

Este living trata de hacer visible algo que todas las mujeres han sufrido alguna vez y de lo que apenas se habla, ya que se produce de manera soterrada: la rivalidad femenina, un tema clave que plantearse hoy en esa transición hacia nuevos roles y sobre todo en el desarrollo de la mujer en el ámbito laboral, donde la mayoría confiesa tener entre sus propias compañeras y/o jefas a sus peores enemigas.

A través de esta escena insertada en un acontecimiento real que supone rivalidad: la cola de apertura de las rebajas de unos grandes almacenes, dos actrices representan el papel de dos mujeres que se conocen previamente y coinciden en esta cola.

Una hace el papel de chica alta, guapa, joven y con éxito (con esto ya tiene todos los ingredientes para ser rechazada por el resto) y la otra mujer algo más mayor que la increpa por haberle quitado el puesto de trabajo. Las dos mujeres intercambian comentarios y amenazas haciendo partícipes de la historia a los que esperan en la misma cola. El desenlace es inminente: las dos terminan peleándose en el mismo momento en que se abren las puertas de la tienda.

El origen de esta rivalidad se remonta a nuestros tiempos ancestrales donde la mujer tenía que competir para llevarse al mejor varón de la manada (de ello dependía nuestra propia supervivencia como especie) pero esta “conducta” parece no haber evolucionado con el tiempo y en la actualidad no se corresponde con nuestra sociedad (ya no necesitamos pelear por el mejor “macho”) ni con nuestras circunstancias, de hecho hoy funciona más como un obstáculo que como una ventaja.

En estos momentos es necesario cuestionarse ciertas actitudes ¿de verdad seguimos necesitando esta competitividad?, ¿se corresponde con los tiempos que vivimos?, ¿por qué las mujeres nos unimos en las desgracias pero somos incapaces de aceptar el éxito de nuestras compañeras?, ¿habéis sufrido alguna vez estos ataques o conocéis casos de este tipo?...


Gracias al equipo de profesionales que han hecho posible este trabajo: las actrices Mercedes Salvadores y Raquel Arigita (que han resuelto fantásticamente una escena muy complicada: valientes!) el cámara Paco Mesino (todoterreno y a prueba de nervios) y por supuesto gracias a las señoras que han seguido y participado en la historia desde “primera línea de cola”, a los chicos de seguridad por su infinita paciencia y su buen hacer y a El Corte Inglés por su comprensión y por regalarnos todos los años esa estampa de inicio de rebajas que forma parte ya de nuestra navidad y nuestra tradición.



 
 
 
 


 

13 comentarios:

  1. he dicho ya que Yolanda es GRANDE!, tia, qué bueno!! eres toda mi ídola! voy a llamar a aido para incluirlo en la RAE, junto con sin. Yolanda Domínguez... saludos sin rebajar

    ResponderSuprimir
  2. Enhorabuena. Para quitarse el sombrero

    ResponderSuprimir
  3. Esto no es arte, es simplemente habilidad para atraer la atención de los medios de comunicación.

    ResponderSuprimir
  4. Ha llamado mi atención y ha tocado mi mundo emocional. Veremos si con el tiempo el barro se asienta y queda agua cristalina que beber.

    ResponderSuprimir
  5. Personalmente me parece fatal lo que has hecho. Si quieres acabar con la rivalidad femenina hay que conseguirlo con la educación de la gente y no con imágenes de 2 mujeres peleándose, que justo esto ha conseguido que muchas personas que vean como el sexo femenino pierda los papeles por ir a las rebajas.
    Así que si lo que querías rebajar al sexo femenino lo has conseguido.
    Es muy fácil recurrir a la violencia televisiva para decir que se protesta contra algo. Pero justamente esos comportamientos no se deberían de observar y mucho menos promoverlos como supuesto proyecto artista. La violencia está mal en todas sus formas.
    Un saludo.

    Blas

    ResponderSuprimir
  6. Precisamente de eso se trataba: de hacerlo visible. Es algo que existe y es real, por que no hablar de ello? El arte no solo expresa cosas "bellas" sino también tristes, dramáticas y a veces horrorosas. Creo que ya tenemos bastante anestesia de cosas bellas, en el mundo pasan cosas importantes y hay que hablar de ellas y exponerlas, aunque no nos gusten. A mi como mujer no me gustan ciertas actitudes, por eso hablo de ellas o al menos me las cuestiono. Pero entiendo que haya gente que las rechace, es normal. Gracias por tu comentario

    ResponderSuprimir
  7. Genial, Yolanda, gracias por refrescarnos las neuronas con este "living". Como todas tus acciones es intelectualmente muy transgresora, a pesar de ser una acción sencilla en su factura es muy sofisticada en su trasfondo, hace falta un gran talento para conseguir eso. Enhorabuena.

    ResponderSuprimir
  8. Simplemente brillante

    ResponderSuprimir
  9. ¿Qué es la guerra si no la vemos ni por televisión?
    ¿Qué es la muerte si no la vemos?
    ¿Qué es la mentira si no vemos sus consecuencias?
    ¿Qué es la maldad si no la vemos en los demás?
    La imagen es el medio más efectivo para comunicar. (Que se lo pregunten a los creadores de los anuncios de la DGT).

    Enhorabuena, Yolanda.

    ResponderSuprimir
  10. Enhorabuena, Yolanda!!!

    Hay gente que no quiere ver.

    ResponderSuprimir
  11. Muchas gracias por este espejo en el que reflejarse. No solamente las actrices de este living ayudan a ello, sino los espectadores de lo que acontece.

    Me he imaginado en la piel y las palabras de esas personas mirando y ...que rápido juzgamos.

    Creo que de eso trata el arte de hacerte reaccionar...

    Gracias de nuevo

    ResponderSuprimir
  12. Yolanda no es muy preciso eso de que la competencia viene de costumbres ancestrales. Primero, no solo las mujeres tenían que competir por la mejor pareja, también los hombres. Segudo, a la vez, mujeres y hombres tenían que cooperar entre sí, las mujeres en la agricultura y en la crianza de niños y los hombres en la caza. Ahora, una cosa es cierta, la cooperación y el compañerismo de los cazadores no admite términos medios, la vida depende de la solidaridad y la complicidad con mayor intensidad que en la vida doméstica.

    ResponderSuprimir