10 de abril de 2011

De Escarlata O’hara a Carrie Bradshaw


Así, en un abrir y cerrar de pestañas, las mujeres hemos visto como nuestro modelo femenino ha dado un giro de 180º y hemos tenido que recortar faldas, marcar escote, subirnos a unos Louboutin y escoger el clutch perfecto para cada “outfit” y así poder autoafirmarnos (todo esto con tarjeta sin límite de crédito, claro).

Pero no todo queda ahí (ójalá!), además de eso una no puede permitirse sonreír en las fotos porque salen arruguitas ¿luego me retocas con photoshop verdad?, “envejecer” se ha convertido en palabra prohibida, “exhibir” en nuestra nueva biblia y si puede ser con piel de muñeca mejor: unos cuantos pinchacitos y arreglado, que es preferible parecer tonta por no poder articular las palabras que parecer mayor.

También ser muy liberada y contarle a tus amigas cuántos encuentros sexuales y con cuántos tíos diferentes has estado en una semana, sin compromiso ni sentimiento eh? que cuando se ponen sentimentales pierden todo el atractivo y una que es dueña de su cuerpo y su sexualidad tiene que experimentar.

Ahora resulta que ser prostituta es “glamouroso”, que sí, que luego escribes una biografía o sales en la tele contando tus experiencias y te forras.

Y hablando de forrarse, por supuesto el trabajo al que aspira cualquier mujer moderna que se precie es participar en algún Gran Hermano, La casa de tu vida o Granjero busca esposa y poner en práctica todos estos consejos para acabar en la portada de alguna revista para hombres dándolo todo.

Pues así… echando un pestañeo rápido a este “cambio radical” no sé si hemos mejorado mucho, pero creo que prefiero a Escarlata O’Hara… es cierto que lloraba, sufría y se lamentaba, pero al menos tenía algo que parece que nosotras hemos dejado por el camino: ella sentía.

8 comentarios:

  1. Solo hay que salirse del camino marcado! todo lo que describes es solo una opción. Yo elijo sonreír y tener arrugas, acostarme con quien quiero y disfrutar del encuentro, sentir mi cuerpo, mis redondeces, disfrutar del aire fresco, comer chocolate, tomar el sol en pelotas, enamorme, llorar, a mi el photoshop me ayuda a hacer montajes con fotos antiguas...
    Las mujeres somos libres y poderosas, si decides entregar tu poder a un "lo que hay que hacer" esa, es una decisión TUYA.

    ResponderEliminar
  2. Pues sí Yolanda, creo que tienes toda la razón... y eso que yo no soy el más indicado para decir esto por mi condición de tio.
    Sinceramente opino que os estais perdiendo muchas cosas buenas con eso de ir de duras por la vida.
    Os aseguro que lo que a nosotros nos gusta es que seáis como sois realmente cada una de vosotras... con vuestras virtudes y con vuestros defectos, pero sinceras, sobre todo, con vosotras mismas.
    Si ya es complicado convivir con una persona, imaginemos convivir con una que se empeña en hacer el papel de otra...

    Por cierto Yolanda, me impresiona tu forma de hacer arte, me perece atrevido y actual... conmovedor.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Cómo echaba de menos alguna entradita de este estilo! Y ya no sólo en tu blog, sino en cualquiera de los que miro cada poco a ver si han actualizado... Si bien es cierto que la mayoría son de moda, y no por eso quedan excluidos de hacerme sentir algo de vez en cuando, pero hacía mucho, mucho, que no escribía un comentario así, sin pensar. Respecto a la reflexión, estamos en lo mismo de siempre, el término medio es lo mejor, o si no lo mejor, lo que nos mantiene un poco cuerdos, pero me gustan tus exageraciones como denuncia social, me encantan, aunque a veces no sean tan irreales, por desgracia.

    alicia

    ResponderEliminar
  4. Alicia!! ya te echaba de menos yo también!... pues tienes toda la razón, tengo que escribir más, lo haré prometido. Ya estoy ya preparando mi próximo living, así que pronto tendrás noticias ;-). Mea culpa, lo llevo todo al extremo, se trata de cada uno se vea en alguna posición dentro de ese paisaje que describo, pero también tienes razón en que por desgracia hay gente que supera con creces la ficción, mucha más de las que nos imaginamos... un abrazo!

    ResponderEliminar
  5. Hola. No sé si ésta es la primera vez que comento en este blog o no. Te sigo desde la vez que saliste en un programa de Carne Cruda, entré en tu blog y como tenía el día libre lo leí a fondo porque la verdad sea dicha, no conocía nada del mundo de los livings.

    En cuanto al tema de la entrada, lo que veo es el negocio de la estética se nos está yendo de las manos. Hoy todo el mundo quiere ser Dorian Gray en vez del cuadro: eternamente jóvenes. Hay que cuidarse, sí. Lavarse los dientes y esas cosas, pero no ser tan maniático/a en el plano estético. Hay que ser más humanos/as y menos como las revistas esas de moda.

    En cuanto a la sexualidad. Sí que es cierto que conozco casos de personas que se cumple lo que dices. Aunque sigo pensando que todos/as tenemos algún tipo de sentimiento que sale a la luz por mucho que no se quiera la poesía.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  6. Hola Griseo! tienes toda la razón, es tremenda la presión a la que estamos sometidos para ser jóvenes y "guapos" y ves los monstruos en los que se han convertido ciertas personas sin expresión en la cara y da verdadero pavor... espero que el futuro no sea así por dios!

    Quiero agarrarme a ese resquicio de sentimientos del que hablas, aunque cada vez somos más insensibles, nada nos afecta ni nos movemos por nada (quizás por eso intento llevarlo todo al extremo, para hacerlo más visible).
    Un abrazo y gracias por tu opinión! ;-)

    ResponderEliminar
  7. No, no... Si Carrie Bradshaw tiene muchos sentimientos, pero siempre dirigidos a un señor millonario y castigador, como buen macho alfa que se precie. En fin, y para estar a su altura se ve que hay que estar subida a lomos de unos caríiisimos Louboutin. ¡Viva la liberación de la mujer! ¿No?

    ResponderEliminar
  8. Gabriel Tarde era un juez que hizo un estudio tomando a los abogados como ratones de laboratorio. Descubrió que cada vez que uno de ellos usaba una técnica retórica que funcionaba, los otros la imitaban. De aquí se extrajo que cuando un ser humano hace algo que le funciona instintivamente otros le imitan.

    Hasta aquí nada nuevo, pero hay una teoría que hoy por hoy desataría bastante polémica dado el clima social con el tema de la mujer. Si conociendo a Gabriel Tarde, fuésemos empresarios y quisiésemos dar un empuje al consumo y efectuar una bajada o congelación de sueldos a los empleados ¿Qué haríamos?

    Pues una opción para llevar a cabo estas intenciones empresariales sería crear una figura triunfadora que todos admirasen y por tanto imitasen, en este caso: Mujer que trabaja, que es independiente y que tiene un poder adquisitivo para comprar todos los bienes de consumo que le venga en gana. La consecuencia que surge de la creación de un modelo "mujer del siglo XXI" y su posterior imitación en la sociedad es que mujeres que antes no estaban en el mercado laboral ahora sí lo estén. Y como todos sabemos el mercado laboral, como cualquier otro, se rige por la oferta y la demanda. Si aumenta la oferta de trabajadores (antes hombres y ahora hombres y mujeres) manteniéndose más o menos constante la demanda de trabajo, se produce una bajada o congelación de salarios.

    Algunos dirán que qué teoría tan surrealista. A mí también me lo parecía hasta que eché un vistazo atrás a la historia en el año 1789: Libertad, igualdad y fraternidad. Como todos sabemos aún hoy no podemos hablar de libertad, igualdad y fraternidad tanto como nos gustaría pero sí que podemos hablar de todo un pueblo en Francia arrastrado bajo ese lema de justicia. Arrastrado por los burgueses que querían dividir los poderes del Estado para que el capital privado tuviese más poder. Esto último ya sí que nos resulta más familiar ahora más que nunca.

    De igual forma que el pueblo francés fue engañado, la mujer de hoy también ha podido ser engañada. A ambos les prometieron un mundo más justo, pero sólo obtuvieron un mundo más rentable para empresas/burgueses. Un indicio de ello es que el feminismo se quedó estancado en los intelectuales, pues en las mujeres consumistas de hoy poco o nada se puede ver los ideales feministas que se han ido fraguando en el siglo XX y cuyos nombres relevantes han caído en el olvido. Sin embargo de Carrie y de todo lo que ha venido años después de ella tienen bastante, lo cual ya delata la procedencia de ese comportamiento femenino.

    Creo que más importante que la teoría en sí es pensar sobre ella y sobre hasta qué punto pueden influir estos fenómenos en nosotros mismos.

    ResponderEliminar